Keblinger

Keblinger

Olas

| viernes, 2 de abril de 2010


Ellas
traen pedazos de otros,
vienen de este tiempo
y del que han robado.
Ellas se alían con el viento,
en un compuesto preparado.

Arrastran palabras del cielo,
absorben tu energía,
dividen el espacio hacia el suelo,
dominan el agua fría.

Ellas
bailan su melodía calladas;
esperan a verte preparado.
En un mar de silencio tenso,
danzan sus aguas hermanas.

Ellas
tienen un ligero peso.
Esperan y saltan,
te tumban de un sólo beso;
empujan, y avanzan.

Ellas
hermanas gemelas
hijas del gran Neptuno;
Amantes de la luna nueva,
¡compañeras siempre!
-Dice alguno-.

Las olas son observadas
por mil ojos fascinados;
y el gigante iris, distinguido,
de la luna fantasma.

Ellas traen palabras a cientos
que aparecen en mis oídos;
Sorteando ese zumbido,
me recuerdan por qué siento...

Ellas son hijas, hermanas,
madres y amantes.
Ellas son días, años,
siglos e instantes...

Quiero deslizarme entre ellas,
deseo vivir para siempre.
Guardar mi cuerpo, en el fondo del mar...
Pasar la eternidad entre las perlas.

Ellas Son
Ellas fueron, serán y están
Ellas tienen su canción
Ellas limpian, te quitan, te hunden,
y te dan...

IMPROBABLE

| sábado, 20 de febrero de 2010


Una locura asomando por el camino.
Luces de sombra,
que marcan distancia;
ruedas que no pueden tocar ese asfalto.

Un horizonte desvaído,
un sueño gigante,
hermano de la luna
lejana visitante.

Una taza todavía humeante,
La marca de unos labios
que beben sin tragar,
vencidos por su amante.

Una mirada en manos de otro,
tesoro de diamantes,
cristales de sangre vencida,
venida de dos profundos ojos.

Una vida entera y perfecta,
Un día de playa y besos.
Un millón de besos sin nombre.
Una casa en el paraíso.
Un mundo improbable.

CONTRALUCES

| martes, 16 de febrero de 2010



Ganas
intuyendo tu ritmo,
me dejas pedazos de papel.

Hablas,
queremos ver cómo pasas,
no hay papel ni guión.

Intuyes,
pero tu paso se acelera,
y hacia el callejón infinito.

Ciudad
Senado de nuestras voces,
galería de sueños débiles.

Caminar
Tú pisas donde yo pisé;
Nos hemos buscado sin manos.

Mirar
Si no puedo tocarte con los ojos
me come la codicia.

Pereza
Insigne compañera.
Lejanía
es sólo el traspiés
de tu pérdida.

Espera
infinita espera...
Deseo...
deseo desearte,
tocarte, y follarte.

Desarme,
pienso tirar mis armas.
Dispárame.
Empieza con besos,
con besos de metal.

Sólo la Verdad

| jueves, 11 de febrero de 2010



Y ahora la naturaleza
busca modos de quererse.
Pero nosotros pisamos
por calles ya húmedas,
calles pasadas,
calles presentes.

Viajamos en un barco
de inocentes guerras,
de guerras ligeras
entre mares fríos.
¡Y no hablamos!

Dime la verdad,
no quiero mentiras sinceras,
detesto las falsas verdades,
se nos hace tarde…

Si pinchas mi ojo,
no hallarás gotas de cristal.
Si pincho tus venas,
no saldrá tu sangre torpe.

Navegamos en un salón,
de lejanas noches de sofá.
Nos sentamos a una mesa
de besos olvidados.

Dime la verdad,
sin media lengua,
sin mentiras cercanas,
sin mentiras sencillas.

Quiero la verdad,
deseo algo simple,
palpable,
incendiado,
punzante;
desagradable,
inundado,
agonizante…

Quiero ver mi alma otra vez,
porque ya no está en tus ojos.
Dime la Verdad.

Pequeño insecto volador

| viernes, 5 de febrero de 2010
He saltado de mi parapeto
y puedo zumbar dando vueltas.
Giro una calle tras otra
¡Humo!
No busco sino tocarte,
que mis patas te cosquilleen.
He paseado por una piel
¡Calor!
Vivo rápido.
Me faltan alas,
no tengo cuerpo, ni piel,
más que para hoy...
Mañana voy a morir
con el recuerdo,
tenso e intenso,
de mis dedos,
respirando tu cuerpo...
 

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